Los nuevos implicados están acusados de participar en el ataque a la vivienda donde se habrían producido el secuestro y las torturas del joven de 20 años, y por daños a un móvil policial durante los disturbios entre vecinos y las fuerzas de seguridad.
Una compleja trama judicial y policial mantiene en vilo a toda la comunidad. La investigación por el presunto secuestro, privación ilegítima de la libertad y torturas sufridas por Carlos Beltrán sumó un nuevo y resonante capítulo este miércoles por la mañana. Tras los violentos incidentes registrados durante la jornada de ayer entre vecinos y uniformados, las fuerzas de seguridad regresaron al sector periférico de la ciudad para materializar directivas judiciales que profundizaron las detenciones en el entorno familiar y allegados de la propia víctima, dejando en claro que los investigadores están hasta las manos con las derivaciones del caso.
El procedimiento se concretó de manera sorpresiva a las 8:15 horas de este miércoles 1º de julio de 2026 en una propiedad ubicada sobre la calle Los Abedules, en barrio Las Acacias.
De acuerdo con lo informado por fuentes oficiales vinculadas a las actuaciones de la Jefatura Departamental, el allanamiento finalizó con tres personas detenidas en relación con el incendio ocurrido el pasado domingo 26 de junio en el domicilio de barrio La Calera. Los arrestados en este nuevo despliegue fueron identificados como Ignacio Imberti, Lucía Imberti y Gabriel Basualdo.
Según trascendió sobre el mapa de vínculos del caso, los dos primeros serían ex cuñados de Magalí Beltrán, mientras que el tercer aprehendido sería su primo. Las acusaciones formales que pesan sobre ellos se dividen según las responsabilidades individuales detectadas en el territorio: en dos de los casos se los acusa directamente por el incendio en la vivienda de barrio La Calera, mientras que el tercer sospechoso enfrenta cargos por daño calificado contra un móvil policial, hecho registrado en medio de las pedradas y disturbios del martes 30 de junio.
Por esta misma causa paralela del incendio ya había sido detenida durante la tarde del martes Magalí Beltrán, hermana del joven agredido. La detención de la mujer fue ordenada de manera expresa por la fiscal Juliana Companys, quien lidera la instrucción de las tres causas penales abiertas. La fiscalía investiga la presunta participación de Beltrán en el ataque incendiario contra la propiedad de la calle Marcos Juárez al 200, en barrio La Calera.
Precisamente, en ese inmueble siniestrado es donde se habrían producido las agresiones físicas y las torturas contra Carlos Beltrán, quien denunció formalmente haber sido víctima de un secuestro.
El operativo para detener a Magalí Beltrán el martes en barrio Las Acacias fue el detonante de momentos de fuerte tensión, donde un grupo de vecinos del sector se enfrentó al personal policial mediante el lanzamiento de piedras contra los uniformados y las unidades móviles.