El Gobierno iraní afirmó el lunes 6 de abril que no aceptará sólo un alto el fuego, sino que busca un fin definitivo a la guerra con Estados Unidos e Israel. Además, rechazó la presión para reabrir el estrecho de Ormuz. Por su lado, Donald Trump advirtió que Irán podría ser "eliminado" si no cumple con el nuevo plazo que le dio, hasta este martes, para llegar a un acuerdo.
En respuesta a una propuesta estadounidense, Teherán rechazó este lunes 6 de abril un alto el fuego con EE. UU. e Israel y afirmó que es necesario un fin definitivo a la guerra, de acuerdo con los reportes de la agencia oficial de noticias IRNA.
La respuesta iraní incluía 10 cláusulas con exigencias como el fin de los conflictos en la región, un protocolo para el paso seguro por el estrecho de Ormuz, el levantamiento de las sanciones y la reconstrucción del país, añadió la agencia.
Donald Trump, que ha amenazado con desatar el infierno sobre Irán si no llega a un acuerdo antes de las 8 pm del martes -hora de Washington- (00.00 GMT del miércoles) para abrir el estrecho de Ormuz, una ruta vital para el suministro energético mundial, rechazó la respuesta iraní y dijo que su plazo era definitivo.
En una rueda de prensa, Trump afirmó que Irán podría ser "eliminado" en una sola noche, "y esa noche podría ser mañana", refiriéndose al martes. Prometió destruir centrales eléctricas y puentes iraníes, restando importancia a las preocupaciones de que tales acciones constituirían un crimen de guerra o provocarían el descontento de los 93 millones de habitantes de Irán.
Sin un acuerdo con Teherán, dijo Trump, "todos los puentes de Irán quedarán diezmados" para la medianoche hora de Washington (04:00 GMT del miércoles) y "todas las centrales eléctricas de Irán quedarán fuera de servicio, ardiendo, explotando y para no volver a utilizarse jamás".
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, Irán cerró de facto el estrecho de Ormuz, vía fluvial por donde transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural.
El control que ejerce este estrecho sobre la economía global ha demostrado ser una poderosa baza negociadora, y Teherán se muestra reacio a cederlo con facilidad.
Un marco negociado por Pakistán para poner fin a la guerra proponía un alto el fuego inmediato, seguido de conversaciones sobre un acuerdo de paz más amplio que se concluiría en un plazo de 15 a 20 días, según una fuente conocedora de las propuestas.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que las exigencias de Teherán "no deben interpretarse como una señal de compromiso, sino más bien como un reflejo de su confianza en defender sus posiciones". Añadió que las anteriores demandas estadounidenses, como un plan de 15 puntos, fueron rechazadas por "excesivas".
El impacto del rescate del piloto estadounidense
En la rueda de prensa, Trump y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, elogiaron el exitoso rescate, durante el fin de semana, de un aviador estadounidense cuyo avión fue derribado el viernes en Irán.
Hegseth, quien ha sido objeto de críticas por mezclar abiertamente su fe religiosa evangélica con operaciones militares, describió el rescate en términos explícitamente cristianos, comparándolo con la resurrección de Jesucristo.
La misión de rescate se produjo en medio de la creciente preocupación por el impacto de la guerra, que ya dura casi seis semanas, en la economía mundial, incluyendo un fuerte aumento en los precios del combustible.
El conflicto también ha afectado los índices de aprobación de Trump y ha intensificado la ansiedad entre los republicanos de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre.
Destrucción de infraestructura
El lunes se registraron nuevos ataques aéreos en toda la región. Hegseth afirmó que en esta jornada se produciría el mayor número de ataques desde el inicio de la guerra y que el martes habría aún más.
Los medios estatales iraníes anunciaron la muerte del jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, Majid Khademi. Israel se atribuyó la responsabilidad de su deceso.
El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, amenazó con destruir la infraestructura de Irán y dar caza a sus líderes "uno por uno". El Ejército israelí también afirmó haber atacado a la fuerza aérea iraní mediante una serie de bombardeos en los aeropuertos de Bahram, Mehrabad y Azmayesh.
Irán afirmó que dos de sus complejos petroquímicos fueron atacados.
Los equipos de emergencia y de bomberos lograron controlar un incendio en el complejo South Pars en Asaluyeh, informó la Compañía Nacional Petroquímica de Irán. No se registraron víctimas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó que el ataque a la planta petroquímica en el sur de Irán formaba parte del desmantelamiento de la "máquina de hacer dinero" de la Guardia Revolucionaria iraní.
Los expertos han afirmado que los ataques contra infraestructuras civiles, como centrales eléctricas y puentes, constituirían crímenes de guerra. Trump declaró que los iraníes están "dispuestos a sufrir eso con tal de tener libertad", y añadió que Estados Unidos ha interceptado mensajes que solicitan bombardeos. "Dicen: 'Por favor, regresen'", afirmó.
Irán contraataca
Los ataques iraníes del fin de semana contra instalaciones petroquímicas y un buque vinculado a Israel en Kuwait, Bahréin y los Emiratos Árabes Unidos pusieron de manifiesto la capacidad del país para contraatacar, a pesar de las repetidas afirmaciones de Trump de haber neutralizado sus capacidades de misiles y drones.
Israel vivió el lunes una intensa jornada de ataques con cohetes, con el sonido de las sirenas y las explosiones de los sistemas de interceptación de misiles resonando en todo el país durante todo el día.
El Ejército israelí informó a Reuters que durante el día se registraron 20 lanzamientos de misiles desde Líbano y cinco desde Irán. Varios ataques impactaron en objetivos. Un misil alcanzó Haifa durante la noche, causando cuatro muertos. Esto elevó el número de fallecidos en Israel a causa de la guerra a 23, según el servicio de ambulancias israelí.
Los hutíes de Yemen, alineados con Irán, declararon el lunes que también llevaron a cabo ataques con misiles y drones contra Israel.
Miles de personas han muerto en todo Medio Oriente a causa de la guerra de Irán, entre ellas 3.546 en Irán, según la organización de Derechos Humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, y casi 1.500 en el Líbano.
Israel ha invadido el sur del Líbano y atacado Beirut en una lucha contra los militantes de Hezbolá, respaldados por Irán, que se ha convertido en la consecuencia más violenta de la guerra.