La doctora Victoria Cavagnaro explicó que el nuevo régimen penal juvenil no solo incorpora la posibilidad de juzgar a adolescentes desde los 14 años, sino que también contempla justicia restaurativa.
La modificación de la edad de imputabilidad, que propone bajar el límite de 16 a 14 años, abre una serie de desafíos para el sistema penal juvenil. Para la jueza de Niñez, Violencia Familiar, de Género y Penal, Victoria Cavagnaro, el debate no debe centrarse únicamente en el cambio de la norma, sino que también "la norma necesariamente va a tener que ir acompañada de procesos que permitan sostenerla", afirmó.
La jueza explicó que, con la nueva normativa, los adolescentes de 14 años podrán ingresar al régimen penal juvenil y ser sometidos a un juicio. Sin embargo, aclaró que la ley también prevé otras formas de resolver los conflictos.
Entre ellas mencionó la supervisión de territorio, la justicia restaurativa y la mediación penal juvenil, mecanismos que buscan favorecer la reinserción de los adolescentes. "La finalidad es que esos adolescentes puedan volver a una sociedad con otras oportunidades", sostuvo.
Cavagnaro aclaró que no considera que hoy falte infraestructura para aplicar la ley. Según explicó, la legislación provincial ya contempla varios de estos institutos, aunque será necesario adecuarlos ante la eventual incorporación de más adolescentes al sistema.
Además, recordó que los menores que antes eran considerados no punibles también recibían intervenciones por parte de organismos administrativos, aun cuando no atravesaban un proceso judicial.
"Habrá que adecuar lo que existe a las posibilidades de que nuevos adolescentes puedan ingresar al sistema penal juvenil", señaló.
Cavagnaro describió que muchos de los jóvenes que llegan a la Justicia atraviesan situaciones de vulnerabilidad, como el abandono escolar, consumos problemáticos y contextos familiares complejos.
Por eso consideró que fortalecer las políticas públicas puede ayudar a evitar que el sistema penal deba intervenir cuando esas problemáticas ya están instaladas. "Que la pena sea la última posibilidad", resumió.