La Municipalidad de Villa María informa que el Centro de Promoción Familiar (CPF) “Doctor Arturo Illia”, de barrio Bello Horizonte, celebró sus 42 años junto a las familias y miembros de la comunidad educativa.
La jornada contó con la participación de niños y niñas, familias y vecinos del sector, quienes compartieron distintas actividades recreativas y de encuentro, poniendo en valor el rol del espacio en la contención, el acompañamiento y el desarrollo integral de las infancias.
Al respecto, la referente de Infancias, Cuidado y Participación, Mariela Pajón, dijo: “Pensar en comunidad es esto: estar todos juntos y luchar por un objetivo común. El intendente Eduardo Accastello siempre nos pide transformar la comunidad, y eso solo se logra uniéndonos y trabajando en conjunto: la parroquia, las instituciones, las familias, las escuelas y el municipio. Entre todos hacemos una comunidad mejor. Escuchar a las familias que hace tantos años siguen eligiendo este espacio es algo muy valioso, sobre todo en un tiempo donde muchas veces las instituciones están desvalorizadas. Feliz cumpleaños para todos".
En este sentido, la directora del CPF, María Fernanda León, expresó: “Estamos muy felices de celebrar los 42 años de nuestro jardín maternal Doctor Arturo Illia. El aniversario fue el pasado 30 de abril, pero hoy compartimos este festejo junto a las familias y a las instituciones del barrio, en una jornada preparada con mucho amor y acompañada por toda la comunidad. Actualmente, el centro cuenta con tres salas, donde asisten aproximadamente 60 niños y niñas de entre 45 días y dos años. En este contexto, el jardín maternal cumple un rol fundamental para las familias del barrio, especialmente para las madres y padres que trabajan y necesitan un espacio de cuidado y contención para sus hijos”.
Asimismo, la vecina y asistente a la celebración Sandra Noemí Kucyj, dijo: “Mis hijos se criaron en este lugar y ahora también viene mi nieto de un año. Uno deja a sus hijos para ir a trabajar tranquilo, sabiendo que realmente los cuidan y los contienen. Acá siempre estuvieron presentes; incluso, cuando mi hijo faltaba preguntaban qué había pasado y se preocupaban, hasta iban a visitarlo a mi casa. Eso, como mamá y abuela, se siente muchísimo. Ver a los chicos felices, contentos y cuidados es algo muy gratificante para toda la familia”.