La dirección de la empresa notificó que dejará de prestar el servicio de traslado para los operarios que se desempeñan en la planta de pólvora y explosivos.
La dirección de la Fábrica Militar de Villa María comunicó de manera oficial que se retirará el servicio de transporte que traslada diariamente a los operarios hacia el sector del polvorín, una prestación histórica que funciona desde que la planta está activa.
Según informaron las autoridades a los representantes gremiales, la decisión se fundamenta en la intención de vender las unidades que componen la flota. Esta medida afecta de manera directa a un número que oscila entre los 150 y los 293 trabajadores, quienes dependen de este medio para cumplir con sus tareas habituales en el predio fabril.
El reclamo de los trabajadores
Silvina Torres, secretaria gremial de ATE Villa María, confirmó que la comunicación se realizó la semana pasada y que la orden proviene directamente de la presidencia de la empresa.
"Nos han notificado que nos quitan directamente el transporte que traslada a los trabajadores. Es un transporte que tenemos desde que está la fábrica activa, ininterrumpidamente", explicó Torres. La dirigente detalló que el planteo de los directivos fue tajante: "Nos dijeron que el transporte iba a dejar de funcionar y que nos teníamos que arreglar entre nosotros cómo llegábamos hasta la fábrica".
Respecto a la justificación de la empresa, la secretaria gremial advirtió sobre la gravedad de desprenderse del patrimonio estatal: "Lo que manifiesta el presidente es que él los va a sacar y los va a vender. Es un agravante el hecho de vender los bienes de la fábrica y del Estado en sí".
Impacto en el bolsillo y alerta permanente
La quita de este beneficio representa un duro golpe económico para la planta de operarios, en un contexto de alta inflación y pérdida de poder adquisitivo. Torres fue contundente al respecto: "Nos afecta total y absolutamente. Tenemos salarios de miseria. Que hoy tengamos que estar pensando en que el lunes tenemos que buscar un medio y pagarlo nos parece una locura. Nos están llevando a un desgaste y a un recorte total".
Por su parte, el secretario adjunto de ATE Villa María, Sergio Catalano, calificó la decisión como arbitraria y recordó que el transporte es un derecho consolidado por más de 80 años de historia de la institución. Según el dirigente, la gestión actual —la cuarta en lo que va del periodo— no ha cumplido con las promesas de inversión.
"Estamos trabajando con el esfuerzo del trabajador, pero estamos a la mínima expresión. Vienen con promesas de inversiones y en todas encuentran un problema, esto no despega", cuestionó Catalano.
Posibles medidas de fuerza
Ante la falta de respuestas y la firmeza de la dirección en avanzar con la venta de los colectivos, los trabajadores se declararon en estado de alerta permanente. Desde el sindicato no descartan que el conflicto escale en los próximos días si no se revierte la medida.
"Esto va de menor a mayor, no descartamos nada. No lo damos por perdido, lo vamos a defender hasta el último", aseguró Catalano. Las asambleas en la sede del sindicato comenzarán de inmediato para programar el plan de lucha y las actividades de protesta frente a lo que consideran un recorte injustificado de sus condiciones laborales básicas.