El sacerdote Francisco Olveira Fuster alertó sobre la realidad en los sectores más vulnerables. Cuestionó las políticas económicas, denunció un "genocidio por goteo" y advirtió sobre el impacto del narcotráfico y el juego online.
"Paco" Olveira Fuster
En un contexto de profunda dificultad social, las parroquias y organizaciones barriales palpan de primera mano la crisis económica. El padre Francisco "Paco" Olveira Fuster, referente del Grupo de Curas en Opción por los Pobres, brindó en DE UNA un crudo diagnóstico de la situación actual.
En diálogo con las emisoras del grupo Apolo, el sacerdote reflexionó sobre las recientes cifras de pobreza. Ante más de mil empresarios en Parque Norte, Javier Milei defendió el rumbo económico, aseguró que la actividad crece 5,5% y que 14 millones de personas salieron de la pobreza, y acusó a la prensa de instalar un relato alejado de los datos. Irónicamente, el padre respondió y cuestionó los anuncios oficiales: "En todo caso, sacaron de la pobreza, pero para pasarlos a la indigencia", expresó el religioso ante la compleja realidad.
La cruda realidad económica en los barrios
Olveira Fuster advirtió que, aunque la macroeconomía pueda aparentar mejoras producto del endeudamiento externo, el día a día es crítico. "No hay presencia del Estado, la gente está totalmente endeudada, con el prestamista del barrio, con el usurero", detalló.
A esta compleja situación económica se suman problemáticas estructurales gravísimas. El cura denunció una "verdadera epidemia" del juego online, acompañada por un aumento en las adicciones y el impacto constante del narcotráfico.
Críticas a la gestión estatal y represión
Respecto al accionar estatal, el sacerdote no ocultó su pesimismo y calificó la situación como un "genocidio por goteo". En este sentido, repudió las medidas de seguridad, señalando que "no podemos naturalizar que cada miércoles le peguen a los jubilados o a las personas con discapacidad".
Además, apuntó contra las decisiones gubernamentales sobre los recursos naturales y la educación. "Sigue vendiendo el país de una forma descarada", afirmó, haciendo referencia al río Paraná, y criticó la falta de cumplimiento de la ley de financiamiento educativo para las universidades.
El rol de la Iglesia Católica en la crisis
Frente a este panorama, el padre valoró el "trabajo silencioso" de la Iglesia. Destacó a figuras como Marcelo Colombo y al arzobispo de Córdoba por hablar con claridad, aunque marcó diferencias al afirmar que "no todos los tiempos fueron iguales" y que hay épocas peores que otras.
Tras realizar un ayuno en Plaza de Mayo, el cura alertó sobre la abrumadora cantidad de gente en situación de calle. Concluyó afirmando que la solución debe venir del Estado, al cual acusó de reprimir: "Dejar afuera al débil, atacar al débil, pero nunca enfrentar al poderoso".