Este viernes, la Asamblea Nacional Popular de China designó por tercera vez al lider chino para conducir los destinos de la nación asiática
Este viernes, la Asamblea Nacional Popular de China designó a Xi Jinping por tercera vez para conducir los destinos de la nación asiática. Luego de un largo proceso burocrático, el líder chino fue electo como presidente por cinco años más, algo inédito entre sus predecesores desde la muerte de Deng Xiaoping, sucesor de Mao.
Los 2.952 diputados de la Asamblea aprobaron la continuidad de Xi como jefe de Estado de forma unánime, sin siquiera una abstención. En el pleno, celebrado en el Gran Salón del Pueblo frente a la plaza de Tiananmen, se refrendaron además los nombramientos de Han Zheng como vicepresidente y Zhao Leji como presidente del Comité Permanente de la Asamblea Nacional del Pueblo, ambos muy cercanos a Xi, quien en octubre pasado había sido ratificado como secretario general del Partido Comunista en el XX Congreso de esa formación.
Xi controla también la Comisión Militar Central (CMC) -jefe de las Fuerzas Armadas con dos millones de soldados- garantizándose un control incuestionable sobre los tres brazos del poder: Estado, Partido y Ejército.