El economista analizó el impacto de la guerra en los precios y la preocupante situación de las reservas frente al FMI.
El escenario internacional se ha vuelto un factor determinante para el bolsillo de los argentinos. En una reciente entrevista, el economista Carlos Seggiaro analizó cómo la escalada bélica en Medio Oriente "salpica" directamente a la economía nacional, generando una mezcla de oportunidades para el agro y graves riesgos para la estabilidad de precios y las metas con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El "misil" inflacionario y el precio del petróleo
Para Seggiaro, la clave reside en el valor del barril de crudo. Si el petróleo se mantiene por encima de los 100 dólares, el impacto en la logística y los insumos globales es inevitable. Según el experto, la FAO ya registró un aumento del 2% en los alimentos a nivel mundial solo en marzo.
Para Argentina, esto se traduce en una "inflación importada". Seggiaro fue contundente:
"Si el conflicto internacional permanece en los próximos meses y seguimos teniendo un precio del barril de petróleo en 100 dólares o algo más, hay un impacto sobre la economía argentina en términos de precios que sería de aproximadamente un punto mensual".
Esto significa que, si la inflación base de mayo fuera del 3%, el efecto de la guerra la empujaría automáticamente al 4%, algo que el economista calificó como un "misil" para el programa económico del Gobierno.
FMI: Un informe demorado por la falta de dólares
Otro frente de tormenta es la relación con el organismo internacional. Seggiaro reveló que el informe de revisión técnica del FMI lleva más de un mes de retraso, una señal clara de que las metas no se están cumpliendo.
El dato crítico: Según el economista, hay una brecha enorme entre lo que el Gobierno prometió y la realidad del Banco Central.
La frase: "El Fondo Monetario no emitió el informe porque hay un incumplimiento... la diferencia de reservas entre las comprometidas y las que hay es de 11.000 millones de dólares".
Esta falta de dólares genera incertidumbre en los mercados, provoca la caída de los bonos argentinos y aumenta el riesgo país, complicando cualquier intento de estabilización financiera a largo plazo.
Villa María: El consumo "vuela bajito"
A nivel local, el panorama no es más alentador. A pesar de que se transita una "súper cosecha", Seggiaro aclaró que el derrame económico no será igual para todos. El impacto positivo se sentirá con fuerza en los pueblos vecinos (como Etruria, Ballesteros o La Playosa), pero en Villa María el efecto se "licúa" debido a la crisis de otros sectores.
"En marzo hubo una recuperación del consumo, sí, pero tan discreta que ha sido casi insignificante", señaló el economista.
Además, advirtió que los motores de la economía villamariense están golpeados:
Comercio: Frenado por el endeudamiento de las familias.
Salud y Educación: Sectores que mueven mucho empleo en la ciudad y hoy atraviesan una crisis profunda.
Endeudamiento: Seggiaro alertó sobre la morosidad, que llega al 15% en bancos y trepa hasta el 40% en algunas billeteras virtuales.
Reflexión sobre el consumo: "La tarjeta está llena"
Finalmente, el economista cuestionó la visión optimista de algunos funcionarios nacionales sobre la capacidad de compra de la gente.
"El nivel de endeudamiento de las familias es tremendo. Comprar electrodomésticos en cuotas hoy no va, porque las cuotas hay que pagarlas y la tarjeta está llena".
Para Seggiaro, lo que viene para los próximos meses es una "estabilidad en un piso muy bajo", donde sectores como la minería y la energía crecerán, pero la industria, la construcción y el comercio seguirán sufriendo las consecuencias de una economía que aún no logra remontar el vuelo.