“La sensación de guerra constante fue construida”: el análisis sobre los crímenes de la dictadura
- 10/02/2026 10:18 hs
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A poco más de un mes de cumplirse 50 años del golpe de Estado de 1976, el ingeniero agrónomo Claudio Demo avanza en un trabajo de investigación que analizó miles de casos de víctimas del terrorismo de Estado.
Claudio Demo
Claudio Demo, A 42 días de cumplirse 50 años del Golpe de Estado de 1976, protagonizado por las fuerzas con apoyo cívico, eclesial y empresarial, desde Río Cuarto el ingeniero agrónomo Claudio Demo habló en "DE UNA" y contó que está realizando a título personal una compilación y sistematización de todos los casos de crímenes y desapariciones cometidos durante los tiempos más oscuros de la Argentina.
"El informe abarca desde 1967, donde empieza el ciclo de crímenes y violencia y la progresión es hasta 1983", expresó el docente de la UNRC, que aseguró que ya lleva contabilizados unos 3.000 casos.
Demo se refirió a "errores brutales" en el informe de la CONADEP y expresó que es un trabajo muy complicado porque "falta muchísima información, hay mucha gente que no está".
“Circulaban tantas versiones, escuchaba informaciones tan disímiles que uno tenía dudas”, explicó. A partir de esa inquietud personal, comenzó a buscar información y a construir una herramienta que permitiera observar el fenómeno de manera integral. “Cuando querés hacer un análisis general, no hay cómo hacerlo. Entonces empecé a profundizar y a construir esa herramienta”, señaló.
Hasta el momento, Demo revisó alrededor de 3.100 casos. Si bien aclaró que el número aún es acotado, sostuvo que permite trazar proyecciones claras. “Es poco, pero sí me permite tener una proyección de qué pasó”, afirmó.
Uno de los primeros hallazgos fue la heterogeneidad de las víctimas. “Uno pensaba que el desaparecido era como una sola figura, y cuando te metés a ver caso por caso, encontrás situaciones completamente distintas”, explicó. En ese sentido, destacó que la figura del desaparecido explica solo una parte del terror estatal: “El 30% o más fueron asesinados abiertamente en la calle”.
Otro dato que emerge del análisis contradice el discurso oficial de la época. “Los muertos en enfrentamientos no llegan ni al 1%”, sostuvo Demo, pese a que los medios difundían una supuesta guerra constante. “El argumento más utilizado en los diarios era ‘enfrentamiento’, ‘fue abatido’. Las crónicas eran prácticamente iguales”, recordó.
Sin embargo, al cruzar esos relatos con los juicios posteriores, el panorama cambia radicalmente. “Todos esos abatidos habían sido capturados una semana, diez o quince días antes, torturados, y luego los llevaban a algún lugar, los mataban y les ponían armas”, detalló. Según su investigación, estos enfrentamientos fraguados representan cerca del 10% de los asesinatos y se repiten en distintos puntos del país. “Era parte del manejo para que la gente tuviera la sensación de que se estaba en una guerra”, subrayó.
Demo también remarcó que la represión no fue uniforme a lo largo del tiempo. “No todas las épocas fueron iguales. No es lo mismo lo que pasó en el 75, que en el 76, el 77 o el 78”, indicó. En particular, señaló que en torno al golpe del 24 de marzo la represión se concentró fuertemente en el movimiento obrero. “Son todos trabajadores, dirigentes sindicales antiburocráticos que habían estado en conflictos y paros”, explicó.
El investigador mencionó casos emblemáticos en grandes fábricas de la costa del Paraná, donde la represión buscó desarticular la organización sindical. “Hay una acería, Siderco, donde capturaron a 80 dirigentes sindicales en dos noches y terminaron matando a unos 30 o 35”, relató. El objetivo, sostuvo, era claro: “Romper la posibilidad de la huelga para bajar salarios y condiciones laborales”.
Finalmente, Demo describió un punto de inflexión en la metodología represiva. “Hasta ahí, la mayoría eran capturados sin violencia: caía gente de civil, se los llevaban y la familia pensaba que estaban detenidos”, recordó. Luego, el sistema se volvió abiertamente brutal. “Una vez que los reducían, los mataban. Empezaron las torturas, la violencia”.
Su trabajo, aún en desarrollo, busca aportar datos concretos para comprender un período atravesado por el terror y la manipulación. “La gente que vivía en esa época leía esos diarios y creía que enfrentaba una violencia total y absoluta, y en realidad estaba muy manipulada”, concluyó.