Álvaro Aparicio Díaz, conocido como “Sahú Ari Merek”, fue condenado. La organización ofrecía supuestas terapias de sanación y fue acusada de someter a sus integrantes a explotación y abusos.
El líder de la organización conocida como la secta de los “sanadores egipcios” fue condenado a 18 años de prisión.
Se trata de Álvaro Juan Aparicio Díaz, quien se presentaba ante sus seguidores como “Sahú Ari Merek” y decía ser un maestro de las artes curativas del Antiguo Egipto.
El juicio, que se desarrolló en los Tribunales Federales, finalizó este viernes y tuvo como eje las denuncias de personas que integraban la Fundación Académica Sêshen, que funcionaba en el Valle de Traslasierra.
Su esposa, Carolina Laura Cannes, recibió una pena de 9 años de cárcel. Además, ambos deberán afrontar una indemnización millonaria para reparar a las víctimas de la organización.
Cómo era el modus operandi
La investigación apuntó a maniobras de captación y manipulación de personas en situaciones de vulnerabilidad, explotación laboral y económica, estafas y abusos sexuales.
Según la causa, Aparicio Díaz ofrecía cursos, tratamientos y supuestas terapias de sanación, además de viajes y formaciones vinculadas con la cultura egipcia. Las víctimas denunciaron que debían entregar importantes sumas de dinero y realizar tareas para la organización.
La investigación comenzó en 2020 y derivó en un proceso judicial que pasó del fuero provincial a la Justicia Federal. En septiembre de este año comenzó el juicio oral contra Aparicio Díaz y su pareja, Carolina Laura Cannes.