Los guardianes veterinarios de la Expo: El día a día de cómo cuidar 2600 vacunos
- 24/07/2026 11:27 hs
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Un hospital de campaña para cuidar a los animales de la exposición se encuentra en el predio. "Somos un grupo de seis veterinarios que está de guardia las 24 horas hasta que se va el último animal", afirmó.
Detrás de cada animal que participa en la Exposición Rural de Palermo hay un equipo de profesionales que trabaja de manera ininterrumpida para garantizar su bienestar. La Guardia Veterinaria permanece de servicio desde el ingreso del primer ejemplar hasta la salida del último, respondiendo a cualquier emergencia que pueda surgir.
"Somos un grupo de seis veterinarios que estamos cuando baja el primer animal, más o menos el martes a las ocho de la mañana, y nos quedamos hasta que se va el último animal. Siempre hay una guardia de 24 horas", explicó Federico, integrante del equipo veterinario.
Aunque muchos visitantes imaginan que realizan los controles sanitarios de ingreso, el profesional aclaró que su función es diferente. "Nosotros no hacemos la admisión. Esa tarea la realiza SENASA. Nosotros estamos por si algún animal necesita atención o surge alguna emergencia", señaló.
La relación con los cabañeros es permanente durante toda la muestra.
"Estamos disponibles para cualquier cosa que pase y en constante contacto con la gente. Cuando te llaman arranca la relación y, si aparece algún caso particular, lo vamos siguiendo y mantenemos una comunicación permanente porque compartimos el mismo galpón", contó.
El veterinario explicó que las consultas más frecuentes son similares a las que pueden presentarse en cualquier establecimiento ganadero.
"Lo que ocurre acá se parece mucho a los casos que encontramos a campo: problemas respiratorios o digestivos son los más comunes. La ventaja es que el cabañero detecta muy temprano cualquier cambio en el animal, nos llama enseguida y podemos intervenir rápidamente con el tratamiento adecuado", afirmó.
Uno de los momentos más destacados de esta edición fue el nacimiento de Leonela, una ternera que rápidamente captó la atención de los visitantes.
"Me tocó estar de guardia cuando nació Leonela, pero los partos nunca los atendemos solos. Llamé al resto del equipo y asistimos todos juntos. Salió todo perfecto", recordó.
Días después volvieron a intervenir en otro nacimiento, también durante la madrugada.
"Nos llamaron cerca de la una de la mañana, seguimos el caso hasta las cuatro y ahí convocamos al equipo. Asistimos el parto con éxito", relató.
Para Federico, la principal diferencia con el trabajo habitual en el campo es la cercanía permanente con los animales.
"Somos todos veterinarios de campo, pero acá cambia porque tenés al paciente todo el tiempo. Ese roce permanente no lo tenés en un establecimiento. Además, trabajar en grupo con los chicos está muy bueno", destacó.
Esa disponibilidad implica permanecer incluso durante la noche dentro del predio.
"Dormimos acá adentro. Nos vamos rotando las guardias y cada noche uno de nosotros se queda en el lugar para responder inmediatamente si surge alguna emergencia", explicó.
Con equipamiento preparado para actuar en cualquier momento y un equipo que permanece de guardia durante toda la exposición, la Guardia Veterinaria constituye un servicio esencial para preservar la salud de los animales que participan de una de las muestras ganaderas más importantes del país. Como resumió Federico, el objetivo es simple: "Estamos las 24 horas para eso".