El médico nefrólogo Sergio Ernesto Gandolfo remarcó la importancia de la detección temprana y la prevención. Señaló que la enfermedad renal suele no presentar síntomas y que hábitos como el control de la presión, la hidratación y el uso responsable de medicamentos son claves para cuidar la salud renal.
En el marco del Día Mundial del Riñón, el médico cirujano y especialista en nefrología Sergio Ernesto Gandolfo advirtió sobre la alta prevalencia de enfermedades renales y la importancia de la prevención y el diagnóstico temprano.
Durante una entrevista radial, el profesional explicó que se trata de una patología que muchas veces pasa desapercibida. “La enfermedad renal es una enfermedad silente, que significa que no da síntomas. Por eso uno de cada ocho puede tenerlo y no saberlo”, señaló.
Gandolfo, oriundo de Morteros y con 28 años de experiencia en nefrología, indicó que el Día Mundial del Riñón surgió hace dos décadas ante el aumento de pacientes con enfermedad renal avanzada. “Esta campaña busca generar concientización del aumento de la incidencia de la enfermedad renal y promover medidas de protección”, afirmó.
El especialista explicó que los riñones cumplen funciones fundamentales en el organismo. “Principalmente son los filtros de nuestra sangre: a través de la orina eliminan el exceso de agua y de toxinas”, detalló. Además, participan en la producción de glóbulos rojos, el metabolismo de la vitamina D y el control de la presión arterial.
Entre las causas más frecuentes de daño renal, Gandolfo mencionó la hipertensión arterial y la diabetes. “Dos tercios de las personas que están en diálisis tienen estas enfermedades como causa”, precisó.
El médico también advirtió sobre el uso indiscriminado de ciertos medicamentos, en especial los antiinflamatorios. “El consumo prolongado de antiinflamatorios como diclofenac o ketorolac puede dañar a los riñones”, explicó. En ese sentido, recomendó evitar la automedicación y recurrir siempre a la consulta médica.
Para prevenir problemas renales, Gandolfo destacó la importancia de hábitos saludables como mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física, hidratarse correctamente y evitar el tabaco o los vapeadores. También remarcó la necesidad de realizar controles periódicos.
“Es un laboratorio muy sencillo de sangre y de orina que permite detectar la enfermedad en etapas tempranas. Si la encontramos a tiempo, podemos tomar medidas para evitar que el paciente llegue a diálisis o a un trasplante”, concluyó.