Luis Gili, reconocido jurado de ganado lechero, habló sobre el nivel de los rodeos y el juzgamiento a campo, en la previo a La Meca 2026. ESCUCHÁ LA NOTA
El reconocido jurado de ganado lechero Luis Gili, miembro de la Comisión Directiva y coordinador del área lechera de la Sociedad Rural Villa María, analizó el presente de la actividad y destacó el nivel de los rodeos que pudo observar durante un novedoso proceso de juzgamiento a campo, que ya recorrió establecimientos de Córdoba y Santa Fe y próximamente llegará a Entre Ríos.
La propuesta consiste en evaluar los animales directamente en los tambos donde producen, una modalidad que permite observar a las vacas en sus condiciones habituales de trabajo y valorar especialmente sus características productivas y funcionales.
Gili dialogó con Radio Villa María y contó que durante la última semana se recorrieron establecimientos de la provincia de Córdoba, mientras que posteriormente se hizo lo propio en Santa Fe. Para la última semana de agosto está previsto completar el recorrido en Entre Ríos, con visitas a tambos de la zona de Gualeguaychú y posteriormente del área de Crespo, cercana a Paraná.
En total, el proceso contempla alrededor de 25 tambos de las tres principales provincias productoras de leche del país: Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.
Evaluar a la vaca donde produce
Uno de los principales aspectos que distingue esta metodología es que los animales son evaluados directamente en los establecimientos productivos, sin una preparación especial para la competencia.
“La vaca tiene que estar de campo”, explicó Gili, quien señaló que, más allá de una limpieza básica, no se busca modificar las condiciones en las que se encuentra habitualmente el animal.
Para el especialista, esto permite obtener una mirada más real sobre las características de cada vaca. En particular, destacó la importancia del sistema mamario y la capacidad productiva. “Lo importante es que la vaca muestre todo su potencial en su ubre, la capacidad de producción”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que el momento del ordeñe también puede incidir en la observación del animal. Una vaca que permanece demasiadas horas sin ordeñarse puede mostrar una ubre más cargada, mientras que el objetivo es que cada ejemplar pueda expresar de la manera más equilibrada posible sus características.
El sistema mamario representa, según Gili, aproximadamente el 40% de la evaluación de una vaca.
El jurado destacó además la predisposición de los productores tamberos que participan de las evaluaciones y el entusiasmo con el que reciben la propuesta.
Más allá de la actividad económica, señaló que existe un importante componente de pasión por los animales, la genética y la selección de los rodeos. “Hay gente que, aparte del negocio, vive las vacas, las disfruta, se preocupa por genética, por seleccionar, compartir y querer aprender”, explicó.
Para Gili, ese interés también se refleja en el nivel de los animales encontrados durante las recorridas. El trabajo se viene realizando desde hace tres o cuatro años y permite seleccionar progresivamente los establecimientos que participan, con el objetivo de elevar el nivel de calidad de las vacas evaluadas.
De los tambos a la competencia
La metodología contempla que en cada establecimiento se seleccione un animal por categoría. Posteriormente, los ejemplares seleccionados compiten entre sí. Debido al nivel encontrado este año, se tomó la decisión de mostrar en la próxima exposición de Villa María las cuatro mejores vacas por categoría.
La particularidad es que se trata de animales que llegan desde establecimientos productivos y que se encuentran en actividad, lo que permite mostrar ejemplares vinculados directamente con la realidad cotidiana de los tambos.
Gili diferenció esta modalidad de la preparación de las vacas que participan tradicionalmente en pista, donde las cabañas realizan un trabajo específico de adaptación y presentación.
Otro de los conceptos centrales planteados por Gili fue la necesidad de valorar una vaca por su funcionalidad y no solamente por su apariencia. Para el especialista, el animal ideal es aquel que combina producción, longevidad, fertilidad y capacidad de adaptación. “La vaca show es la que te va a dar mucha leche, la que te va a durar y la que es funcional”, afirmó.
En esa definición incluyó características como la capacidad de preñarse, mantenerse fuerte, desenvolverse en el campo y responder a los cambios climáticos. De esta manera, sostuvo que el objetivo de la selección genética debe estar vinculado con animales que representen una verdadera herramienta productiva para el tambero.
Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos, bajo la mirada de los jurados
El recorrido por las tres principales cuencas lecheras permitirá reunir información y observar diferencias y similitudes entre los rodeos de distintas regiones. Gili destacó particularmente el buen nivel de las vacas encontradas en Córdoba y Santa Fe y se prepara ahora para completar el recorrido en Entre Ríos.
Las visitas también tienen un componente de intercambio con los productores, muchos de ellos integrantes de familias que llevan varias generaciones vinculadas a la actividad tambera. En ese sentido, el jurado valoró especialmente la recepción y el entusiasmo que encuentra en cada establecimiento.
La actividad lechera tendrá su espacio en Villa María
Los resultados de este proceso de juzgamiento a campo tendrán una instancia de exposición en Villa María durante La Meca 2026, que se realizará del 3 al 6 de septiembre en la Sociedad Rural.
La muestra contará además con el juzgamiento en pista a cargo del reconocido criador y jurado canadiense Callum McKinley, una figura de trayectoria internacional en la raza Holstein. Gili destacó la importancia de contar con un especialista que, además de ser jurado, es productor y criador, ya que su mirada combina la evaluación morfológica con las características que busca un productor en un animal funcional y productivo.
Mientras tanto, las inscripciones de las cabañas continúan avanzando y se espera una importante cantidad de animales para la exposición. Para Gili, tanto el trabajo en los tambos como la instancia de pista forman parte de una misma lógica: observar, seleccionar y aprender de los animales.
Y en ese punto recuperó una frase del reconocido criador Ricardo Armando: “Lo lindo que tienen las vacas es que siempre te dan algo para aprender”, una definición que, según sostuvo, sigue teniendo plena vigencia para quienes trabajan diariamente con la producción lechera.