Una de las impulsoras, Rosa Dellafiore de Sociedad Rural de la ciudad cabecera del Departamento Roque Saenz Peña comentó la iniciativa tras conocerse la carga del tercer camión.
La imagen de los campeonatos de esquila y el movimiento de vellones en las muestras ruralistas parecía haber quedado guardada en el arcón de los recuerdos de la infancia para muchos cordobeses.
Sin embargo, en el sur de la provincia, el sector ovino está haciendo ruido nuevamente. Lo que comenzó como una iniciativa particular hoy se transformó en un proyecto institucional de la Sociedad Rural de Laboulaye que está desbordando las expectativas iniciales.
Rosita Dellafiore, integrante de la Comisión Directiva de la entidad y una de las principales impulsoras de esta movida, dialogó con DE UNA para las emisoras del Grupo Apolo y brindó detalles de este renacer productivo. "La verdad que el sector ovino, yo creo que ya hace unos años vuelve a ser noticia, y con esto de la ruta de esquila y la lana queda totalmente demostrado", afirmó con entusiasmo.
La iniciativa, que busca otorgar un beneficio directo al productor, logró nuclear a localidades como Huinca Renancó, Vicuña Mackenna, Jovita, Mattaldi, La Cautiva, Adelia María, Canals, Serrano, Washington y hasta Rufino, en la vecina Santa Fe. "Pensábamos que habíamos terminado y sin embargo aún siguen apareciendo productores que nos llevan la lana a la Sociedad Rural para cargarla", relató Dellafiore.
Una cadena de valor contra el desperdicio
Uno de los puntos más críticos que enfrentaba el pequeño y mediano productor era el costo de la esquila en relación con el precio de venta de la lana, lo que llevaba a situaciones drásticas. "Me dolía hablar con productores y decir que habían tirado la lana, la habían quemado porque no encontraban forma de venderla o no encontraban precio", lamentó la dirigente.
Gracias a este sistema de acopio colectivo, los valores empezaron a traccionar a favor del campo. Mientras que el año pasado el kilo se vendía a 200 pesos, la última operación alcanzó los 450 pesos. Aunque el costo de esquilar una oveja ronda hoy los 6.000 pesos, la logística coordinada permite aminorar el impacto de la pérdida y abre puertas a nuevas industrias. Según Dellafiore, el horizonte incluye el uso de la lana para aislantes, plantines y fertilizantes, "si alguien creía que no había lana para hacer todo esto, está demostrado que sí".
El crecimiento del sector y el rol del Estado
A pesar del éxito de la convocatoria, que ya proyecta alcanzar un quinto camión de carga y extenderse hacia la zona de Pampa de Pocho en el noroeste cordobés, Dellafiore señaló que el trabajo es netamente institucional y autogestivo. Al ser consultada sobre el apoyo del Ministerio de Bioagroindustria de la Provincia, cuya cartera conduce el laboulayense Sergio Buso, la dirigente fue tajante, "conmigo jamás se ha comunicado nadie. Nosotros trabajamos de la Sociedad Rural, somos parte de la Red Ovina del Sur".
No obstante, destacó el acompañamiento de intendentes locales y el trabajo pedagógico con escuelas agrotécnicas. Para la referente, el contexto económico actual donde la carne vacuna mantiene precios elevados representa una "oportunidad para crecer" en el consumo de cordero, aunque advirtió que la falta de frigoríficos sigue siendo un cuello de botella para la actividad.
Un servicio gratuito para el productor
La referente de la Sociedad Rural de Laboulaye quiso dejar en claro que el rol de la entidad es el de facilitador logístico, sin intermediaciones económicas que afecten al trabajador rural.
Rosita Dellafiore explicó que "esto es un beneficio totalmente gratuito que nosotros hacemos. El productor carga la lana y directamente la barraca le paga al productor".
Aquellos productores que todavía tengan material para entregar pueden comunicarse con la Sociedad Rural de Laboulaye para sumarse a los próximos envíos. "Era una prueba piloto y la verdad que nos superó", concluyó.