Lo dijo la concejal Marilina Gadpen en DE UNA quien cuestionó el debate nacional sobre la baja de la edad de imputabilidad y advirtió que se trata de una discusión “mucho más amplia” que exige políticas integrales de prevención, inversión social y cumplimiento de las leyes vigentes de protección de la niñez.
En medio de la discusión reavivada en el Congreso tras el debate en la Cámara de Diputados, la concejal Marilina Gadpen, expresó en el programa “De Una” su postura crítica frente a la propuesta de reducir la edad de imputabilidad impulsada por el gobierno de Javier Milei.
“Me parece que es un tema que requiere de un trabajo especializado, no en la cuestión punitiva, sino en la formación a la hora de poder hablar de niños, niñas y adolescentes”, sostuvo. En ese sentido, recordó que Argentina cuenta con marcos normativos específicos como la Convención Internacional de los Derechos de los Niños y la Ley 26.061 de Protección y Promoción de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, que establecen la obligación de abordar estas problemáticas de manera interdisciplinaria.
Para Gadpen, el debate actual “a simple vista parece ser un solo eslogan de una gestión que quiere instalar un tema crucial”, pero advirtió que “pretender que con esta baja se va a solucionar el problema del delito en la Argentina es falso”.
La concejal remarcó que las estadísticas muestran que la participación de menores en delitos es “un número ínfimo”, aunque aclaró que eso “no quiere decir que si una persona comete un delito grave no deba hacerse responsable”. Sin embargo, insistió en que la discusión debe ser más profunda: “Tiene que ver con qué sistema queremos, cuáles son los objetivos y qué recursos se destinan a políticas de prevención y promoción de derechos”.
Consultada sobre si la baja de imputabilidad podría profundizar el estigma y la violencia sobre la niñez, fue contundente: “El debate tiene que ser mucho más profundo. Tenemos que hablar por qué un adolescente de 14, 15 o 16 años llega a una situación de delito”. Y enumeró factores estructurales como los niveles de pobreza, las trayectorias escolares interrumpidas, los consumos problemáticos, la salud mental y el avance del crimen organizado.
“Antes de hablar del delito y quedarnos en la estigmatización de que los chicos delinquen todos por igual, deberíamos ver todas estas cuestiones”, afirmó. A su entender, la problemática es multicausal y evidencia falencias colectivas: “Hemos fallado como sociedad, hemos fallado la Ley 26.061 y hemos fallado como sistema de protección en la promoción y prevención”.
Gadpen aclaró que no desconoce la responsabilidad individual. “Yo creo que todo niño o adolescente sabe qué está cometiendo”, expresó. No obstante, diferenció: “No es lo mismo un delito de un adolescente que el de un adulto, ni es lo mismo un chico que no cuenta con medidas de prevención o acompañamiento”.
Finalmente, la edil subrayó que el rol del Estado es central. “La discusión no tiene que ver solamente con los adolescentes, sino con qué políticas públicas estamos mirando hacia los niños”, señaló, y advirtió que cuando el Estado se retira de los programas barriales, de la salud mental o de la educación, “es muy difícil cuando no hay inversión social ni programas de contención”, dejando a muchos jóvenes en situaciones de extrema vulnerabilidad.