Según los reportes finales consolidados por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
El sistema aerocomercial argentino culminó un año sin precedentes, transformando el paradigma de conectividad en el Cono Sur, al haberse erigido el 2025 como el máximo hito histórico para el sector, superando por primera vez la barrera de los 50 millones de usuarios.
Según los reportes finales consolidados por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) difundidos hoy, y a los que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas, con un total de 50.646.921 pasajeros registrados en las diversas terminales del país, la industria no solo recuperó los niveles prepandemia, sino que estableció un nuevo techo operativo que redefine el potencial económico del transporte aéreo en la región.
Este volumen de tráfico representa un incremento del 9% respecto al récord anterior de 2023 y un sólido crecimiento del 12% en comparación con el desempeño de 2024. Estas cifras no son eventos aislados, sino el resultado de una expansión sostenida que ha encontrado en la desregulación su principal catalizador.
Política de Cielos Abiertos
El desempeño del 2025 se fundamenta en la implementación de la Política de Cielos Abiertos impulsada por el Gobierno Nacional. Este marco normativo permitió una apertura de mercado que facilitó la entrada de nuevos operadores y el fortalecimiento de las aerolíneas existentes.
Bajo este esquema, se autorizaron 63 nuevas conexiones nacionales e internacionales, dinamizando una oferta que hasta hace poco se encontraba estancada por restricciones burocráticas.
Segmentos Nacional e Internacional
La expansión del sector se manifestó de manera equilibrada, aunque con matices significativos en el tráfico transfronterizo:
Pasajeros Internacionales: Se alcanzó la cifra histórica de 15.911.424 usuarios, lo que supone un crecimiento del 18% frente a 2024. Este segmento superó incluso la marca de 2018, considerada hasta ahora el "patrón de oro" de la aviación internacional en Argentina.
Pasajeros Nacionales: El cabotaje registró 34.735.497 pasajeros, un incremento del 9% respecto al año anterior. Si bien el crecimiento comparado con el récord de 2023 fue del 0,1%, la cifra consolida una tendencia de estabilidad y alta ocupación en las rutas internas.
Este flujo de personas fue acompañado por una actividad operativa récord. Los movimientos aéreos totales ascendieron a 405.434 operaciones, superando en un 4,5% el máximo previo registrado en 2019. Esto evidencia un sistema que trabaja a su máxima capacidad, exigiendo una coordinación milimétrica entre la ANAC y los operadores de infraestructura como Aeropuertos Argentina.
Conectividad Federal
Uno de los datos más reveladores del informe es la descentralización del tráfico. El 2025 marcó un quiebre en la dependencia histórica de Buenos Aires. Terminales clave en el interior del país mostraron crecimientos exponenciales en el segmento internacional en comparación con 2024:
Salta: +61%
Córdoba: +54%
Bariloche: +51%
En el ámbito doméstico, destinos emergentes y consolidados también mostraron cifras de dos dígitos, destacándose Río Hondo (+82%), Santa Fe (+30%) y Neuquén (+22%).
Un punto de inflexión fundamental ha sido el crecimiento de los vuelos internacionales directos desde las provincias. Durante el último año, 2.156.442 pasajeros viajaron al exterior sin necesidad de realizar escalas en la Capital Federal, una cifra que supera en un 38% a la de 2024 y en un impactante 73% a la de 2023.
Esta autonomía regional no solo optimiza los tiempos de viaje, sino que potencia las economías locales al posicionar a los aeropuertos del interior como nodos logísticos internacionales de pleno derecho.
La cifra de 63 nuevas conexiones aéreas establecida durante el 2025 no representa únicamente un avance estadístico en los registros de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC); constituye, en esencia, la apertura de nuevos corredores productivos que han transformado la fisonomía económica de las provincias argentinas.
Este fenómeno, generó un impacto transversal que abarca desde el turismo receptivo hasta la optimización de las cadenas logísticas regionales.
La diversificación de rutas, especialmente aquellas que conectan de forma directa el interior con el exterior, modificaron el perfil del visitante internacional. Al evitar el tránsito obligatorio por Buenos Aires, destinos como Mendoza, Salta y Córdoba han logrado captar un flujo de turistas de alto poder adquisitivo que anteriormente descartaba estos destinos por la complejidad logística de las escalas.
Daniel Scioli, Secretario de Turismo, Ambiente y Deportes de la Nación, destaca que la conectividad es el principal facilitador de la competitividad turística: "Cada nueva ruta aérea que se inaugura funciona como una pyme que se pone en marcha. El incremento en las frecuencias internacionales hacia el interior ha permitido que el gasto turístico se distribuya de manera más equitativa en el territorio nacional, fortaleciendo las economías regionales y generando empleo genuino en hotelería, gastronomía y servicios de transporte local".
Este crecimiento se refleja de manera concreta en el norte argentino. Con el aumento del 61% en pasajeros internacionales en Salta, la provincia ha experimentado una tasa de ocupación hotelera récord, impulsando inversiones en infraestructura turística que superan los niveles de la última década.