Especialistas explicaron que el fenómeno está vinculado a condiciones climáticas puntuales y aclararon que estos insectos no representan un riesgo sanitario para la población.
En los últimos días, vecinos de distintos barrios de Villa María advirtieron la presencia inusual de insectos de gran tamaño en espacios públicos y viviendas particulares, una situación que despertó inquietud y numerosas consultas.
Desde el ámbito ambiental explicaron que se trata de chinches acuáticas gigantes de la familia Belostomatidae, insectos que habitan normalmente en lagunas, canales y otros ambientes acuáticos. Su aparición en zonas urbanas se relaciona con la baja presión atmosférica, sumada a las altas temperaturas y elevados niveles de humedad, factores que alteraron su ciclo de apareamiento y provocaron su desplazamiento fuera de su hábitat natural, atraídas principalmente por la iluminación artificial.
Estos insectos pueden medir entre 10 y 12 centímetros, presentan un cuerpo aplanado y patas delanteras adaptadas para la caza, ya que son carnívoros. Si bien pueden morder cuando se sienten amenazados o manipulados, especialistas aclararon que no atacan al ser humano y que su picadura no es venenosa, aunque puede resultar dolorosa y generar una roncha de tamaño considerable.
Además, remarcaron que las chinches acuáticas gigantes cumplen un rol ecológico importante, ya que actúan como depredadores naturales y son consideradas bioindicadores de la calidad del agua, lo que permite evaluar el estado de los ecosistemas acuáticos.
Finalmente, indicaron que se trata de un fenómeno transitorio, que suele extenderse solo por algunos días. Con el correr del tiempo, los insectos regresan a su ambiente natural o mueren al no adaptarse al entorno urbano, por lo que recomendaron mantener la calma, evitar el contacto directo y no manipularlos, ya que la situación no implica riesgos para la salud de la población.