El empresario y referente del proyecto, Mario Brondello, contó a Radio Villa María detalles de la transformación del histórico edificio. La fachada será presentada este jueves y las obras finalizarían entre marzo y abril de 2027. ESCUCHÁ LA NOTA
El histórico edificio ubicado en la esquina de Pellegrini y Corrientes atraviesa una profunda transformación para convertirse nuevamente en un punto de referencia para Villa María. El proyecto recupera el nombre de Mercado Colón y busca combinar la identidad histórica del lugar con una propuesta comercial, gastronómica y cultural.
Mario Brondello, uno de los responsables del proyecto, contó en Radio Villa María que este jueves se realizará una presentación especial de la fachada recuperada.
Según explicó, la estructura exterior fue restaurada respetando el diseño original y se incorporó un sistema de iluminación inteligente que permitirá modificar los colores y efectos de acuerdo con las distintas celebraciones y acontecimientos de la ciudad.
La presentación de la fachada será de acceso libre para el público. Además, las personas interesadas en formar parte del proyecto comercial podrán ingresar para conocer el avance de los espacios interiores.
Brondello aclaró que la actividad no representa todavía la inauguración del Mercado Colón, ya que la obra no se encuentra completamente terminada. Se trata, según definió, de una preapertura, pensada para que los vecinos puedan comenzar a conocer la transformación del histórico edificio. “Como no está finalizado, no está terminado, no se podría hablar de una inauguración”, explicó durante la entrevista.
La finalización de las obras generales está proyectada para marzo o abril de 2027. A ese proceso se sumará el trabajo que deberá realizar cada uno de los comerciantes para adaptar sus locales a las necesidades y características de sus respectivas marcas. Entre las tareas pendientes se encuentran la instalación del sistema de aire acondicionado y calefacción central, además de diferentes trabajos vinculados con las condiciones de seguridad y requerimientos de Bomberos.
La elección del nombre Mercado Colón no es casual. El proyecto recupera la denominación histórica y también elementos originales del edificio. Brondello explicó que se conservaron planos históricos y especificaciones de la construcción original. Sin embargo, aclaró que la nueva propuesta tendrá una funcionalidad completamente diferente a la del antiguo mercado.
El espacio será concebido como un centro comercial, gastronómico y sociocultural, con una plaza central destinada al encuentro y diferentes propuestas vinculadas con la gastronomía, la tecnología, la cultura y la indumentaria.
En el primer piso funcionarán distintos servicios, mientras que dos plantas del sector lateral sobre calle Corrientes estarán destinadas a espacios de juegos para niños.
Aunque la propuesta podría ser asociada con la de un shopping tradicional, Brondello marcó una diferencia conceptual. “Nosotros entendemos que shopping es muy pretencioso”, sostuvo, y remarcó que el proyecto busca darle un lugar central a la actividad cultural.
En ese sentido, adelantó que se realizarán espectáculos y eventos, entre ellos una propuesta artística con una intervención de danza y láseres prevista para la presentación de la fachada. La intención, explicó, es que Mercado Colón no sea solamente un lugar al que los vecinos concurran a comprar, sino un espacio para encontrarse, participar de actividades y descubrir nuevas propuestas.
Uno de los sectores históricos que también fue recuperado es el antiguo teatrino ubicado en el subsuelo, sobre calle Pellegrini. Si bien el espacio conservará sus metros cuadrados originales, su función será renovada. De acuerdo con Brondello, existe una negociación con una importante librería para instalarse allí y también se proyecta una sala de grabación y emisión por internet, vinculada a los nuevos formatos de comunicación y contenidos culturales.
Otro de los elementos recuperados es el antiguo ingreso por Pellegrini. En ese sector se encontró el empedrado original aproximadamente medio metro por debajo del nivel actual. El proyecto contempla conservar ese patrimonio y transformarlo en un patio de estilo italiano, con vegetación y un bar con una estructura de vidrio y hierro inspirada en la época original del edificio.