El docente y geólogo Nelson Doffo dialogó en Micrófono Abierto acerca de la Ley de Glaciares. La normativa tiene como objetivo la protección de los glaciares y del ambiente periglacial.
Este miércoles 25 comenzaron las audiencias públicas en la Cámara de Diputados de la Nación para tratar las modificaciones a la ley, que ya cuentan con media sanción del Senado. Algunos diputados cordobeses, como Carlos Gutiérrez y Natalia De La Sota, adelantaron su rechazo a la reforma.
Para el Gobierno, la propuesta busca “ordenar el marco normativo vigente”, mientras que para organizaciones ambientalistas y de la sociedad civil “constituye un grave retroceso en materia de protección del agua”. El oficialismo avanza, pese al rechazo que se demuestra en las audiencias publicas realizadas el ultimo fin de semana.
Buscan redefinir el concepto de ambiente periglaciar y transferir mayores facultades a las provincias para autorizar actividades mineras en zonas antes protegidas. Es decir de esta manera, se eliminaría esta decisión del IANIGLA, Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales.
La ley vigente desde 2010 genera, pro primera vez en Latinoamérica, la posibilidad de un inventario de glaciares. “Los argentinos saben cuántos glaciares hay y cual es su salud”. El primer conteo resultó en aproximadamente 17000 glaciares y los mas grandes son los patagónicos. “Se trata de una franja ubicada en Los Andes”, dijo. Actualmente se encuentran en la realización del segundo inventario, con la sospecha de “la falta de algunos glaciares que en primera instancia estaban”.
Los glaciares están ubicados en la cuenca alta de muchos sistemas fluviales, según explicó el especialista. Estos sistemas drenan agua desde la cordillera hacia el centro del país. “Muchas comunidades viven del agua y el hielo”, dijo. No solamente para satisfacer las necesidades básicas. Hay muchas economías regionales que dependen de esos recursos, comentó, como las áreas cuyanas y las zonas áridas, en donde hay presencia de glaciares pequeños.
“Estamos avanzando sobre un recurso que se están achicando, como ocurre mundialmente”, expresó. “Es un extractivismo que no mira ni cuida espacios naturales que tienen una función hidrológica”.
Manifestó que se intenta “someter a una explotación” al ambiente periglaciar. Se trata del suelo congelado que rodea los glaciares. Tiene un ciclo de congelamiento y descongelamiento, y está asociado al glaciar, que forma parte del ambiente. Esto explica la gravedad de su excesiva explotación.
“A ciertos intereses mineros les molesta la cartografía vigente”, dijo. “Se sacaría la mirada científica”. La minería controlada se puede hacer de manera controlada y “está definido”, manifestó. “Hoy dicen este glaciar no es importante. Dentro de 50 años si lo será. Es una excusa y una mirada cortoplacista, que no busca preservar el recurso”.
Actualmente, organizan una mesa de debate para hablar sobre el tema en la ciudad.