El Centro Integrador Comunitario (CIC) del barrio Nicolás Avellaneda festejó sus dos décadas de trayectoria con un acto que reunió a vecinos y funcionarios en Salta y La Quiaca.
El Centro Integrador Comunitario (CIC), ubicado en la intersección de Salta y La Quiaca en el barrio Nicolás Avellaneda, celebró su 20º aniversario con un evento que reunió a vecinos, trabajadores, referentes históricos e autoridades municipales. La jornada sirvió para conmemorar dos décadas de presencia territorial y destacar el rol central de la institución en el desarrollo e integración de ese sector de la ciudad de Villa María.
Durante la ceremonia se descubrió una placa conmemorativa y se entregaron reconocimientos a personas e instituciones que contribuyeron al crecimiento del espacio. Entre los homenajeados figuraron integrantes de la familia de Mario Cortez, el referente Mario Corigliano y las cooperativas barriales Avellaneda, San Nicolás y Unión y Trabajo, piezas clave en la construcción del edificio. El festejo sumó propuestas culturales con la actuación musical de Benjamín Ludueña, shows de academias de baile locales y la presentación de alumnos del Centro de Promoción Familiar (CPF) Ramón J. Cárcano.
El evento contó con la presencia del secretario de Desarrollo Humano y Territorio, Agustín Turletti Mino; el secretario de Salud, Julián López; el secretario de Servicios Urbanos, Ángel Quaglia; y la directora de la institución, Laura Cortez.
Turletti Mino remarcó el valor histórico del predio al recordar que fue el primer "Municerca" de la ciudad y un pilar de transformación para el sector. Explicó que en el lugar conviven el Centro de Promoción Familiar, el Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) y la atención administrativa municipal, lo que permite brindar respuesta, contención y contención territorial. Asimismo, valoró el trabajo inicial de Mario Cortez y de la primera coordinadora del espacio, Melina Mosquera.
Por su parte, el secretario de Salud, Julián López, subrayó el enfoque interdisciplinario del centro, destacando la articulación entre educación, descentralización y atención médica. López señaló que la fortaleza del CIC reside en la labor territorial, la prevención de la salud, el abordaje de la salud mental y el fortalecimiento emocional de la comunidad.
Finalmente, la directora del centro, Laura Cortez, resaltó el origen comunitario del proyecto, recordando que la construcción del edificio surgió de la propia vecindad a través de cooperativas de trabajo integradas por mujeres. En la actualidad, el CIC ofrece talleres y servicios de Desarrollo Humano y Salud orientados a niños, personas mayores y familias del sector.