Provinciales

Alojarse en las Sierras costará, en promedio, un 55% más que el verano anterior

Es la cifra que surge de un relevamiento entre 20 establecimientos de diferentes zonas. Pero los ajustes son muy variables: van del 12% al 111%, según los casos.

Los turistas que elijan las sierras de Córdoba para pasar sus vacaciones el próximo verano deberán pagar por alojamiento, en promedio, un 55% más que en enero o febrero pasados.

Pero urge una rápida aclaración: serán pocos los que pagarán un 55% más por el mismo hotel, cabaña o casa que alquilaron un año antes. Eso ocurre porque ese promedio surge de una enorme variedad de ajustes de precios que se aplicarán de una temporada a otra y que van desde establecimientos que aumentarán por debajo del 20 por ciento y otros que lo harán por encima del 100 por ciento. Entre medio, hay incrementos de todos los colores.

De ese modo, arrimar certezas sobre cuánto más pagará un turista por alojarse en las Sierras no resulta sencillo si la idea es culminar con una cifra redonda y, mucho menos, uniforme.

La enorme variedad de ajustes no es un fenómeno nuevo: cada año se repite de modo similar.

El promedio del 55% interanual surge del relevamiento que, como cada año desde 2009, realiza La Voz comparando los precios, para el mes de enero, en los mismos 20 establecimientos de nueve localidades serranas.

La lista, que se repite idéntica cada año, contempla hoteles y cabañas de variada categoría, pero también casas de alquiler, hospedajes y campings.

En la costa bonaerense –el otro destino masivo de verano en el país– varios relevamientos marcan promedios de aumentos similares, aunque también con una variabilidad notoria.

TARIFAS COMPARADAS: 2021 Y 2022

¿ARRIBA DE LA INFLACIÓN?

El ajuste promedio relevado se sitúa cerca de la inflación anual, estimada en algo más del 50% para 2021.

Ese dato parece más novedoso: hacía años que los promedios de aumentos para alojamiento se situaban más bien por debajo de la inflación anual.

La variabilidad depara sorpresas: hubo que rechequear que no fuera erróneo que un hotel más que duplicara en un año sus tarifas, aplicando un 111% de ajuste, mientras que otro decidiera retocar apenas un 12%.

Hace un mes, desde varias asociaciones empresarias de hoteleros y cabañeros serranas estimaban que el aumento promedio rondaría entre el 40% y el 50%. Varios operadores marcan, por estos días, que los precios del pasado verano estaban retraídos porque, aún en pandemia y con restricciones, la demanda no era muy alta.

Para esta próxima temporada, en cambio, se vislumbra una intensa actividad en base al alto nivel de reservas previas que ya se registra y a la constatación de que la salida de argentinos para vacacionar al exterior será limitada, tanto por razones sanitarias como económicas. Esa expectativa, además, genera que aumente la demanda sobre los destinos nacionales de los sectores de mayor poder de gasto.

Es la explicación principal de que los establecimientos de más alta categoría sean los que mayores incrementos tarifarios están aplicando.

Pero, de modo paralelo –y como viene ocurriendo en los últimos años– se admite que los sectores medios están muy afectados por la situación económica global y eso les resta chances de movilizarse en verano. Esos sectores medios son los que predominan en el perfil de visitantes que tradicionalmente registra Córdoba en verano.

Algunos hoteleros y cabañeros advirtieron, en un escenario de cierta incertidumbre inflacionaria, que los precios fijados rigen si se reserva hoy, pero que no descartaban algún reajuste si las variables de la economía cambiaban antes de fin de año.

En general, además, el sector valora el aporte que implica el programa nacional PreViaje (que reintegra a los turistas el 50% de su gasto parta erogar luego durante todo 2022). En los establcecimientos que adhirieron apuntan que la demanda de quienes consultan por ese plan es alta.

DE TODO

El cuadro comparativo muestra los 20 sitios de alojamiento que cada año relevan las corresponsalías de este diario, con sus tarifas para el verano que fue y para el que vendrá.

En cada localidad y región hay precios por encima y por debajo de los citados, que muestran la evolución de un año para otro.

En cabañas para cuatro personas, por ejemplo, se podrán conseguir desde los 5.000 pesos hasta los 25.000 pesos por día, dependiendo de la infraestructura y de los servicios. Van desde las que no incluyen pileta ni desayuno hasta las que suman, además, piscinas climatizadas, parque, spa y hasta cancha de golf.

Para hoteles, en tanto, una habitación doble en categoría tres estrellas (con pileta y desayuno) puede encontrarse desde los 5.000 pesos hasta los 16.000 por noche durante enero. Un dos estrellas, en tanto, oscilaría entre 4.000 y 7.000 pesos, según los casos.

Si la comparación se estira en el tiempo, aparecen números que asombran. Por caso, la misma cabaña de Nono que en 2009 cobraba 300 pesos por noche, en 2022 costará 11.000 pesos. El aumento, en 13 años, es del 3.567 por ciento.

A la vez, la misma habitación para dos personas del hotel tres estrellas de Villa Carlos Paz que en 2009 costaba 320 pesos, en 2022 saldrá 12.500 pesos: la diferencia es del 3.806 por ciento en 13 años.

Fuente: La Voz 

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